22/2/09

Cree en sus hijos hábitos y amor por la lectura de forma sencilla y significativa

Como padre, usted no necesita ser un experto lector para darle a su hijo un impulso inicial en la lectura. Sin embargo puede hacer para involucrarse en este proceso tan importante.
La lectura es el principal determinante del nivel que el niño desarrollará en la escuela y en la vida. Leer puede abrir al pequeño las puertas a un mundo de conocimiento que ninguna otra actividad le dará. Los niño puede aprender muchísimo de sus padres acerca de la vida diaria y de lo que sus padres le lean. Además, ésta es una actividad que padres e hijos disfrutarán por igual.

Todo comienza en la primera infancia, cuando el bebé oye las voces de quienes lo rodean. Es imprescindible que los padres le hablen mucho. La conversación llevará luego a que le lean en voz alta, actividad que puede iniciarse alrededor de los seis meses de edad. Entre todas las posibles actividades que se pueden llevar a cabo para estimular al bebé, aquí hay algunas que los padres pueden realizar con facilidad: conversar con él, leerle frecuentemente, cantarle, sonreírle y hacer gestos. El contacto visual entre padre e hijo es muy importante para ayudarlo a escuchar y concentrarse. Escuchar es uno de los cuatro componentes del desarrollo del lenguaje, que también incluye hablar, leer y escribir. La clave es ser consecuente con la rutina y animar al niño durante todo el proceso. Para desarrollar una sesión de lectura se deben procurar ciertas condiciones básicas: buscar un lugar tranquilo y confortable para leer; explorar juntos la tapa del libro, la primera página y las ilustraciones; interrumpir la lectura muchas veces para discutir el cuento; ayudar al hijo a percibir la conexión entre palabras y dibujos y animarlo a que haga preguntas y comentarios.

Es ideal que los padres den un lugar preponderante a los libros dentro del hogar. Los pequeños aprenderán a valorar los libros y a respetarlos si sus padres muestran el mismo cuidado y aprecio con sus propios libros.

En cuanto a la elección de textos, hay que buscar aquellos que se adecuen a la edad del hijo. Si un libro es visualmente atractivo y su tema motivante, el niño lo leerá una y otra vez. Los libros que utilizan repetición y rimas son los más aceptados por el público infantil. Aquellos que cuentan con numerosas ilustraciones son ideales para las sesiones de lectura porque la observación de los dibujos hace al niño más receptivo a la discusión y el comentario.

Los niños necesitan un impulso para desarrollar la compleja pero no imposible tarea de su capacidad de lectura y los padres pueden lograrlo.

11/2/09

Cuidemos la salud mental de los niños
Resulta fácil para los padres y maestros identificar las necesidades físicas de sus hijos y alumnos: alimentación nutritiva, ropas de abrigo cuando hace frío, llevarlos a dormir a una hora razonable... Sin embargo, las necesidades mentales y emocionales de un niño pueden no ser tan obvias. Una buena salud mental permite que los niños piensen claramente, se desarrollen a nivel social y aprendan nuevas habilidades. Además, los buenos amigos y las palabras de ánimo de los adultos son aspectos importantes para ayudar a los niños a desarrollar la confianza en sí mismos, una buena autoestima, y una percepción de la vida emocionalmente sana. Tanto la salud física como la mental son importantes.

Para lograr el desarollo armónico y estable de tu hijos o alumnos debes brindarle:

Amor incondicional

Los niños necesitan saber que su amor no depende de sus actos o sus logros. La confianza crece en un hogar y aula de clase que está lleno de amor y de afecto incondicional.

Confianza y autoestima
Elógialos.
Establece metas realistas. Los niños más pequeños necesitan metas realistas, de manera que sus ambiciones estén en armonía con sus capacidades..
Se honesto. No ocultes tus errores a tus hijos o alumnos. Es importante que sepan que todos cometemos errores.
Evita los comentarios sarcásticos.
Anima a los niños no sólo a que se esfuercen para hacer las cosas bien, sino también a disfrutar del proceso.
Disfrutar del juego
El juego ayuda a los niños a ser creativos, a aprender habilidades de solución de problemas y a aprender autocontrol. A su vez e s importante que los niños pasen tiempo jugando con sus iguales. Al jugar con otros, los niños descubren sus fuerzas y debilidades, desarrollan un sentido de pertenencia, y aprenden cómo llevarse bien con otras personas.
Recomiendo tanto a los padres colo a los maestros que ee unan a la diversión, te proporcionará una gran oportunidad para compartir ideas y pasar el tiempo juntos en un ambiente relajado.
Hazle saber al niño que jaugar es un placer y que ganar no es tan importante como implicarse y disfrutar de la actividad.
Controla el uso de la televisión y brindale la oportunidad de realizar actividades mas recreativas
La escuela debe ser diversión, es muy importante que como padre no les hagas ver que la escuela y el hacer tareas es un castigo.
Proporciona una guía y disciplina apropiadas
Los niños necesitan tener la oportunidad de explorar y desarrollar nuevas habilidades e independencia. Al mismo tiempo, necesitan aprender que ciertos comportamientos son inaceptables y que son responsables de las consecuencias de sus acciones. Como miembros de una familia, los niños necesitan aprender las reglas de la unidad familiar.
Proporciona un hogar seguro
Es normal que los niños se sientan asustados a veces. Todo el mundo tiene miedo de algo en algún momento de su vida. El miedo y la ansiedad se originan de las experiencias que no entendemos. Si tus hijos tienen miedos que no desaparecen y afectan su comportamiento, el primer paso es descubrir qué es lo que le asusta. Se cariñoso, paciente y tranquilizador, no crítico. Recuerda que el miedo puede ser muy real para el niño/a.